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Debate Mente-Inteligencia:

Abstract:
La única forma de resolver la antigua dualidad Mente-Cuerpo, o bien la moderna dualidad Mente-Cerebro, consiste en saber debatir y sopesar intelectualmente una postura un poco más permisiva.
Tal como en un juego de naipes se mezclan las cartas y se las tira sobre la mesa, ahora se debe mezclar de nuevo, pero incluyendo además a dos nuevos integrantes. Son ellos los elementos Inteligencia y Tiempo.
Esto plantea un nuevo escenario de juego y debate, pero también implica que la mesa de concurrencia y trabajo, necesariamente debe ser más amplia.
Antonio Salguero

Consideraciones Globales

La Inteligencia y el Tiempo, son dos elementos fundamentales que están, casi siempre ausentes en la definición que se hace del Ser Humano, aunque forman parte indiscutible de su naturaleza.

Desde antaño el Hombre ha confundido los términos que utiliza y les ha dado significados diversos.
Se ha designado como “Mente” a aquello que representa a la “subjetividad” del individuo, y en particular, se la ha identificado también con el “pensamiento”.

Ésta es la base por la que lograron concebir, con justa razón por cierto, que son cosas muy distintas el cuerpo y el pensamiento, dando origen entonces, al ya clásico problema cuerpo-mente.
Si bien no resulta evidente, se concluye que ambas son cosas de naturaleza diferente, aunque falta el aporte de más datos significativos al respecto. La biología y la neurociencia han aportado conocimientos certeros sobre el cuerpo y el cerebro. La Psicología y la Psiquiatría han aportado datos sobre la psiquis del hombre.

Pero estando separados, ambos grupos disciplinarios, no podrán nunca definir ni al cuerpo, ni a la mente, dado que no han logrado un acuerdo para la propia definición del Ser Humano.

Todo problema necesita de aportes externos para objetivarse, y hay una relación lógica que es muy fácil de entender: “Si no se tiene una base que sea certera e integral, mal puede esperarse que de ella surjan conclusiones apropiadas”. Esto no lo he inventado yo. Es algo que todos saben, o al menos debieran saber.
Pensemos en lo siguiente: ¿Qué pasaría con el problema cuerpo-mente, si modificamos la definición del Ser Humano por una más apropiada?

Es lógico esperar que, si cambiamos considerablemente el contenido de la base, entonces el centro del problema, inevitablemente se verá afectado.
Todo cambio conlleva una crisis, pero nadie puede negar, que ello también permite una nueva oxigenación del dilema.
Quizás en la decisión de éste paso, encontremos no sólo un entendimiento distinto, sino probables respuestas que nos permitan ponernos de acuerdo.
Si esto ocurre así, entonces es válido el recurso.

Propongo otras interpretaciones

Tomemos otra definición para la base, por ejemplo:

“El Ser Humano es la expresión unificada de dos inteligencias distintas que actúan de modo simultáneo”.

Son ellas, la inteligencia del cuerpo homínido y la inteligencia del Sujeto Psíquico pensante.
Ambas inteligencias, cada una fiel a su estructura y competencia, realizan procesos de información y conocimiento que se pueden denominar como “procesos mentales”.

La inteligencia del cuerpo homínido y la inteligencia del sujeto psíquico pensante, tienen a su vez, naturalezas estructurales y temporales distintas, aunque se manifiestan al unísono en cada Ser Humano, cada una realiza procesos mentales relacionados con sus diferentes orígenes.

La inteligencia del cuerpo homínido está compuesta por moléculas orgánicas llamadas células, que están organizadas conformando un verdadero “sistema vivo inteligente”, que cumple sus propios procesos mentales, obedeciendo también a sus propias leyes de naturaleza genética y hereditaria, los que a su vez, son finitos temporalmente.

La inteligencia del Sujeto Psíquico Pensante está compuesta por una estructura energética, intangible por ahora, (partículas subatómicas), que también está organizada como un “sistema vivo inteligente”, que cumple sus propios procesos mentales, obedeciendo también no sólo a su propia evolución psíquica, sino a leyes que le son propias, y de naturaleza continua en lo temporal.
Sin que signifique contrasentido alguno a los conceptos del problema aquí analizado, puedo entrever una síntesis conceptual:

Mente: Es la expresión resultante de la confluencia unificada de los procesos mentales de ambas inteligencias.

Con lo dicho, deviene entonces una conclusión muy importante: De acuerdo con el antiguo problema, el pensamiento subjetivo deja de ser “la totalidad” del concepto mente, para pasar a ser ahora, sólo “una parte” de la mente unificada en
el planteo de éste nuevo escenario.

Así enunciado, cambia el abordaje del problema de modo considerable, dado que han cambiado los significados que lo originan.
Debe tenerse en cuenta algo que es fundamental: La confluencia “simultánea” de las tendencias de ambos procesos mentales inteligentes, no significa que sean
“coincidentes” a la hora de la conducta manifiesta del Ser Humano.
Un ejemplo muy simple sirve para aclarar la frase anterior: En el caso de la típica sensación de hambre, la tendencia de los procesos mentales de la inteligencia corporal será la de alimentarse.
Por otro lado, la tendencia de los procesos mentales propios del Sujeto Psíquico puede hacer que consiga el alimento, o bien, que lo postergue por horas hasta que llegue un momento más oportuno para ello, pero la conducta será una sola de ambas.

El cerebro, es el órgano corporal que sólo actúa como un intermediario en la puja de ambos procesos mentales. Visto de éste modo, el cerebro es el coordinador de una Mente Unificada que sintetiza procesos del cuerpo y del Sujeto Psíquico.

De acuerdo a lo expuesto entonces, es inoportuno ahora preguntarse sobre el problema cuerpo-mente, o bien por el problema cerebro-mente, habida cuenta de que disponemos de otras definiciones e interpretaciones.

El problema Mente-Inteligencia

Podemos elaborar a su vez, otras preguntas fundamentales que reemplacen el enfoque del antiguo problema, como por ejemplo: ¿Cómo funciona la Mente frente a la existencia de dos inteligencias distintas en el Ser Humano?

Digo entonces, que es posible abandonar el insoluble problema de la dualidad cuerpo-mente (debido a que está conceptualizado en forma inapropiada), y plantear ahora “un nuevo enfoque tripolar”, en el que intervienen dos Sistemas Inteligentes y una Mente Unificada.

De todos modos, debo resaltar que no pueden quedar ausentes tanto el tiempo como el entorno humano.
Todos estos elementos juntos generan la definición de lo que he dado en llamar como: “Supra-Sistema Inteligente”.
Me parece que ésto brinda la posibilidad cierta, de arribar a una mejor definición conceptual.

Ser Humano: “Es un Supra-Sistema Inteligente que funciona en un entorno determinado, por la acción simultánea de dos sistemas inteligentes de naturaleza y tiempos distintos, los que con procesos mentales propios, conforman una mente unificada y regulan la conducta de cada individuo”.

Para aquellos que aún gustan de las dualidades, el antiguo dilema deberá ser resuelto prontamente, pero ahora bien vendría hacerlo en los términos de una nueva propuesta: “El problema Mente-Inteligencia”.

Creo que todo lo dicho, es un cambio de enfoque que bien merece ser tenido en cuenta.
Por otro lado, todo lo que expuse hace un momento no invalida los términos de aquella “Tetra” composición, que mencionara anteriormente para definir al Ser Humano. La recuerdo ahora:

Ser Humano = Cuerpo + Pensamiento + Tiempo + Entorno

Considero que estos cuatro elementos son “básicos” para entender y definir al Ser Humano sobre la Tierra.
He estudiado mi propia interpretación, y estoy conforme con ella, por una cuestión muy importante y es la siguiente: “Si estuviera ausente alguno de estos cuatro elementos, el Ser Humano dejaría de serlo”.

Para finalizar, agrego que hay muy buenas razones para investigar la realidad desde otro ángulo. Tanto la mental, como la humana.

Algunas Razones Válidas

Si alguien me pregunta: ¿Cuáles son las razones que tengo para defender una estructura de La Mente del Ser Humano como la que propongo?
Pues responderé que son varias.

En primer lugar: Defiendo una definición del Ser Humano, que a diferencia de otras, contempla y organiza las partes tangibles e intangibles que lo conforman.

Segundo: Deslizo del centro del análisis el aspecto animal del hombre, para considerarlo como un ser integrado a las dos dimensiones del tiempo presentes en el fenómeno “Vida Humana”, por más que haya hombres de ciencia que no acepten la idea y la participación que sobre la realidad tiene, lo que denomino como No-
Tiempo.

Tercero: Considero al Ser Humano como un Supra-Sistema Inteligente, integrando además los factores tiempo y entorno. Observo que hasta el presente, el Ser Humano no está considerado ni definido de ese modo por las ciencias.

Cuarto: Con la descripción de la estructura compleja de los sistemas inteligentes y los tipos de procesos mentales propios de cada una, es posible hacer un análisis mucho mejor encuadrado de cómo funciona la mente unificada, y saber así, desde dónde llegan cada uno de sus impulsos u ondas. Sólo resta explicitar a que lugar
corresponde cada cosa, sin hacer conjeturas extravagantes sobre
la conducta humana.

Quinto: La estructura que menciono puede ser de mucha utilidad para la Psicología y la Psiquiatría. También puede ayudar en mucho a las neurociencias, dado que bosquejo un enfoque mucho más amplio, con otras posibilidades para la investigación.

Sexto: El Sujeto Psíquico Pensante y Anaeróbico puede detectarse, y puede medirse, además, su fuerza electromagnética, expresada en valores de la física.
Todos saben que el Sujai (Sujeto Anaeróbico Inteligente) es el eje central de mi Teoría de La Inteligencia Anaeróbica. Estoy refiriéndome a una realidad palpable. Esto no es una hipótesis intelectual o una suposición. Que quede esto bien claro.

Para finalizar debo decir que no es nada fácil llamar la atención de los científicos. Sobre todo como lo hago yo, desde fuera de la ciencia.
Realicé el esfuerzo de escribir lo que he descubierto. Puse nombre propio a una teoría, elaboré una propuesta para abordar el problema de la mente, y expresé lo que pienso en este ensayo.

Sólo resta encontrarnos y debatir las ideas.

Gracias por acompañarme hasta aquí.
Antonio Salguero.Debate Mente-Inteligencia

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